Amenazas de muerte y chantaje a ediles, denuncian Pepe Yunes y el PAN-PRI-PRD

Línea Caliente / Por: Edgar Hernández

Aun no arrancan las precampañas por la gubernatura 2024 y al menos la tercera parte de los 212 presidentes municipales son objeto de intimidaciones, advertencias de auditorías y mensajes sobre el riesgo de su integridad física si no inclinan el voto de sus pueblos en favor de la zacatecana Rocío Nahle.

 

La elección de Estado está en marcha.

 

Morena replica el esquema del 2021 en el marco de las elecciones intermedias cuando consumó, en alianza con el crimen organizado, el peor fraude electoral que se tenga memoria en Veracruz.

 

Aun cuando localizadas voces, empezando por la de Cuitláhuac García, se empeñan por desvirtuar las repetidas denuncias de Pepe Yunes de que el gobierno tiene en marcha una elección de Estado aduciendo que solo es un justificante “porque saben que van a perder”, los hechos hablan por sí mismos.

 

El dirigente del PRD en la entidad, Sergio Cadena Martínez presentó testimonios de que los presidentes municipales emanados de su partido han sido amenazados por la Secretaría de Gobierno advirtiéndoles que deben inclinar sus preferencias por Morena.

 

ORFIS y la Fiscalía hacen lo propio con advertencias y amenazas.

 

“Tenemos pruebas de que hasta el momento son 15 los alcaldes “que han sido amenazados por el gobierno de Cuitláhuac García”, sostuvo.

 

El problema que Morena trae encima es el desmesurado crecimiento de Pepe Yunes a contrapelo de la zacatecana Nahle que no jala, que no conecta con los veracruzanos.

 

Es por ello la puesta en marcha oficial del mismo operativo electoral que ejecutaron en 2021 en el marco de las elecciones intermedias caracterizadas por el uso desmedido de dinero público, el vuelco de la burocracia en los 212 municipios en abierto proselitismo, la propaganda y espectaculares que inundaron Veracruz, así como la eliminación física y cárcel para disidentes y ediles contrarios.

 

Todo ello de la mano del crimen organizado.

 

Ya mismo se observan en este momento acciones de coerción y chantaje en favor de Rocío Nahle.

 

Nada casual la traición y migración de Anilú Ingram y sus “800” desguanzados seguidores ¿de verdad son 800? manipulados por Jorge Carvallo.

 

Parte de lo mismo la representan las intervenciones directas de Cuitláhuac García en abierta defensa de la zacatecana que no levanta, que no es aceptada, que carece de popularidad y tiene enfrente el “Efecto Pepe”.

 

A ello se debe el adelanto de la elección de Estado.

 

Se encendieron los focos rojos ante el alud de apoyo de la sociedad civil en favor de Pepe.

 

Ese es el origen del despliegue de una onerosa campaña propagandística en bardas, espectaculares, mensajes en redes sociales y mítines con acarreados donde se observa a decenas de autobuses que llevan a gente pagada.

 

Desde luego que todo ello no se entendería sin el uso de recursos públicos.

 

Todavía anteayer Pepe Yunes hizo público que Morena tiene en marcha un aparato de intimidación contra alcaldes y concesionarios de camiones.

 

“Morena no quiere verte mejorar prefieren un pueblo sin aspiraciones”, dijo Xóchitl Gálvez en su más reciente visita.

 

Los hechos de cara a las elecciones del 2024 así lo demuestran, Morena quieren ganar a la mala.

 

Y si en el 2021 en el marco de la renovación del poder legislativo y en los 212 ayuntamientos se comprobó que la compra de votos alcanzó los 2 mil pesos ¿Por qué en el 2024 no habría de repetirse la dosis?

 

Fue un hecho que en las elecciones intermedias brigadas de gente pagada por el gobierno recorrió los 212 municipios, recogió las credenciales de elector a beneficiarios de los programas de Bienestar y apoyo a la gente de la tercera edad para entregárselas en la víspera e incluso se les contrato transporte público para llevarlos a las urnas.

 

Hoy con Nahle, son 12 mil comités de Defensa de la Cuarta Transformación de Veracruz que ya recorren la geografía veracruzana.

 

A la par, OPLE mantiene su papel de simulación en ese dejar hacer y dejar pasar.

 

La delincuencia organizada.

 

Acaso perdido en olvido intencionado, pero en aquella víspera electoral del 2021 el gobierno de Cuitláhuac, en coordinación con los Carteles delincuenciales, realizaron una operación limpieza en los municipios con riesgo de perder para obligar por la mala a grupos, líderes opositores y ediles a deponer su actitud y sumarse.

 

A los más reacios se les dio cuello.

 

Otros más, en número de mil 200, fueron a parar a prisión quedando en calidad de presos políticos. Muchos de ellos siguen compurgando delitos que no cometieron.

 

Ahí en el archivo en las redes sociales están los testimonios de que Veracruz fue el epicentro con 117 episodios de violencia y la muerte de 16 políticos en ese 2021.

 

“Fueron las elecciones más violentas de la historia de México y el estado de Veracruz se convirtió en el centro de esta crisis”, escribió la prensa nacional.

 

Se dio cuenta asimismo, de homicidios a candidatos que representaron el 18 por ciento del total registrado en el país.

 

Veracruz ocupó el primer lugar de violencia política, seguido de Guerrero y Oaxaca, de acuerdo con el “Cuarto Informe de Violencia Política en México 202”  A.C.

 

Entre los hechos de inseguridad en contra de actores políticos de la entidad veracruzana se pueden contabilizar desde asesinatos y ataques armados, hasta secuestros de familiares e intimidaciones.

 

Para este 2024 la rueca de la intimidación, chantajes y amenazas de cárcel orquestada por Cuitláhuac García en favor de la zacatecana está en marcha.

 

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo

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