• El momento de la espera

El momento de la espera

 

El Confesionario de Rasputín

Por: Francisco Rubén Chávez Osorio

 

www.eltotonacapan.com

 

“No hay fecha que no se llegue ni deuda que no se pague”, solía decir la maestra Pérez Castro que impartía la materia de español allá por la época de secundaria…

 

Pues a partir de hoy se cumple el plazo, todos entramos en esa etapa de espera y silencio al menos publicitario y de manera abierta, de reuniones y expresiones masivas de los partidos y sus candidatos.

La ley obliga a ese silencio; se agotó el tiempo y la suerte de alguna manera está echada, ya solo falta el verificativo, la hora de la verdad el próximo domingo para ir a ejercer nuestro derecho y cumplir con la obligación civil de manifestar nuestra voluntad en las urnas.

Es sabido que cada proceso electoral es diferente a los anteriores, sin duda este pasará a la historia como uno de los más violentos en nuestro país.

A continuación, los equipos en competencia se concentrarán en sus respectivos “cuartos de guerra”, ahí donde estarán enfrascados los estrategas seguramente elaborando una serie de análisis, balances, etc., de las acciones desarrolladas y sus alcances, así como alguna prospectiva que se tiene de los probables escenarios que puedan presentarse en los resultados del domingo.

Es el momento de realizar las últimas estrategias operativamente para la jornada del domingo.

Números y más números, y con esto me refiero a diferentes rubros, por ejemplo, los gastos de campaña, y que por cierto ese será un tema por separado que habrá de calificar también la autoridad, los recursos utilizados tanto humanos como materiales: publicidad impresa, digital, mediática, vehículos y combustibles, gastos para movilizaciones, regalos, espectáculos musicales y otros más.

Luego vienen los números de patrocinadores y sus compromisos pactados, contemplar los posibles espacios a cubrir por parte de militantes, simpatizantes y/o socios.

Cuantos recursos legales que desde ahora pudieran prever los equipos en competencia por los espacios de poder.

El domingo como tal la mejor prueba será el conteo de los votos ejercidos, y al finalizar la jornada el flujo de los resultados en donde seguramente habremos de ver como muchos cantan victoria antes de tiempo con los primeros números arrojados por los programas de conteos rápidos…

Luego veremos seguramente cantidades de espacios tentativamente ganados por los partidos o coaliciones en el caso de los diputados locales y federales, e independientemente las alcaldías.

Números y más números, eso es lo que esperamos desde ahora, solo me gustaría desear que no haya aumento en los números de actos de violencia, aunque difícilmente lo creo pues a muchos el estar en tiempo de quietud los acelera más, sobre todo si en sus análisis ya contemplan que los resultados al momento previo no les son favorables, hemos visto como en muchos casos cuando alguien va perdiendo se arrebata y atropella por la ambición del poder.

El silencio favorece a la reflexión, es como caminar cerca del mar, en medio del campo o en la montaña donde ese contacto con la naturaleza te brinda la oportunidad de estar a solas contigo mismo y en ese encuentro hacer un espacio, un alto respirar y en ese aliento evocar y valorar la vida que se tiene y mirando para sí y la humanidad con la cual convivimos de manera cercana. En estos días de silencio hay que aprovechar para realizar un ejercicio de reflexión para tomar la decisión más conveniente para nuestra sociedad.

Después vendrán las reacciones maduras o no por parte de los candidatos y sus partidos al conocer los resultados de los cómputos, pues como se ha visto en muchos casos no siempre el que aparentemente tiene más recursos o apantalla más logra ganar en la contienda electoral.

Allá por 1997 cubría un cierre de campaña en el estadio de beisbol, el artista era Juan Gabriel, fue una verdadera odisea lograr entrar ahí a pesar de los apoyos del equipo de seguridad, estaba a reventar de gente, ya ahí de frente y abajo del escenario mientras tomaba unas fotografías el candidato me observó y me llamó, me preguntó “¿Qué te parece?”, le dije está super lleno, es un éxito…

Sonrió y me dijo al oído, “si estos fueran votos… ¿para qué hacemos campaña?, aquí hay de todo y de todos los partidos”

Sin duda algo muy real y vigente, allá los que confiaron en ello sus esperanzas.

En fin, así las cosas, por ahora es tiempo de silencio y momento de reflexión para acudir el domingo a cumplir como ciudadanos con nuestro sufragio.

 

Nos vemos después de las elecciones para ver que confiesan.

 

Hasta la próxima. yefimovich1977@gmail.com