• El Confesionario de Rasputín

El Confesionario de Rasputín

 

 

La Prevención como cultura

Por: Francisco Rubén Chávez Osorio

 

www.eltotonacapan.com

 

México como país no se ha caracterizado por ser una sociedad que rija su vida bajo esquemas de prevención, es decir antes de que ocurran las cosas, y estas van desde las personales en cuestiones de salud, organización económica doméstica y así hasta las de convivencia entre ciudadanos.

Era un 19 de septiembre del año 1985 por la mañana, lo recuerdo muy bien cuando de repente sentimos acá en Veracruz incluso ese tremendo temblor de tierra; más tarde las estaciones de radio y canales de televisión daban cuenta del terrible terremoto que sacudió a la ciudad de México, escenas dantescas que lograron impactarnos, imágenes y más imágenes de daños estructurales en edificios, hospitales y escuelas derrumbadas, etc., las muestras de solidaridad de este pueblo que eso si tiene desde el fondo de las entrañas y que suele salir a flote en situaciones de desgracia.

Se perdieron muchas vidas, se desperdiciaron muchos esfuerzos y las buenas intenciones de ciudadanos e instituciones porque no estábamos preparados para un evento de esa magnitud, no estábamos organizados, había muchos generales y muchas voces dando información de todo tipo…

A consecuencia de ello surgió la necesidad de crear una organización bien estructurada a nivel gubernamental que se multiplicara a nivel nacional para tener la capacidad de responder ante cualquier otro fenómeno que se presentara aprovechando y optimizando los esfuerzos y recursos, y así surgieron las entidades de Protección Civil.

En el caso de Veracruz el 17 de septiembre del 2010 nos impactaba el huracán Karl con toda su fuerza, en la costa del Golfo de México en municipios como Actopan, la barra de Chachalacas, los municipios de La Antigua, Paso de Ovejas, Puente Nacional, Soledad de Doblado, Cotaxtla, Medellín y la zona conurbada de Veracruz y Boca del Río entre otros. Fue un evento verdaderamente impactante que también hizo un gran daño al estado, miles de personas afectadas que perdieron hasta sus casas y propiedades personales y podríamos hablar tanto al respecto, pero el tema es ¿Cómo estamos a 11 años de un evento de esa magnitud?

 

Para el mes de agosto del año 2013 se publicó en la gaceta oficial del estado la Ley 856 “de Protección Civil y reducción del Riesgo de Desastres para el estado de Veracruz de Ignacio de la Llave”

Suena muy bien, aunque pareciera tardía ¿verdad?...

Y como sabrán queridos amigos al ser una ley es de carácter obligatorio para los 212 municipios que conforman nuestra entidad

¿Cómo estamos en ese tema?, vale la pena revisarlo y más que estamos en plena temporada de ciclones tropicales en el Atlántico, por lo menos de aquí a noviembre

¿Cuántos de los municipios cumplen con lo establecido?, ahora que están por irse los que ya tuvieron su oportunidad de “servir” como alcaldes y sus cuerpos edilicios, y ¿Cómo están los que ya vendrán a ocupar los respectivos lugares que dejan estos?, porque no nada más es de decir yo quiero, no basta tener buena voluntad o ser “honestos” recordemos que como dijo el padre Santos “de buenas intenciones está plagado el camino que lleva al infierno”, además “nadie da lo que no tiene”, ¿Cómo podrán ser buenos servidores públicos en esas áreas quienes estén al frente si no cuentan con los perfiles necesarios?

En nuestro querido país hoy en día se gasta demasiado en atender o tatar de responder a consecuencias en diferentes áreas que afectan a la sociedad, la salud sin duda es una muy importante; y es que desde los programas gubernamentales hasta las pocas campañas de difusión en ese sentido, sin dejar de lado las actitudes de gran parte de la población, unos porque no tienen acceso a los servicios públicos de salud de calidad, y otros que teniéndolos no tienen la forma de vida que incluya las visitas o chequeos con los médicos, regularmente se va cuando ya es tarde, cuando ya es una consecuencia de una falla en el organismo, una enfermedad, etc. o como dijo una señora hace un par de años mientras esperaba el autobús en la parada, “comadre yo me siento medio mal y ya fui al doctor pero me mandó que me saque “analice”, a lo que su compañera le preguntó “¿y ya fue usted a sacárselo?”, No, que tal si salgo mal, mejor no voy”…

De ese nivel muchas ideas por desconocimiento, ignorancia pues, y mientras tanto el tiempo pasa las cosas cambien y el mundo no se detiene.

¿Cómo vamos en materia de pre-venir?

 

¿Estamos ahora si listos para que no nos agarre desprevenido cualquier fenómeno?

Veracruz tiene entre otras cosas una aportación a la sociedad a través de los boletines del pronostico del tiempo y en particular un sistema de alertamiento como lo es la llamada alerta gris, que nos anticipa hasta con 72 horas previas a la posible presencia de algún fenómeno meteorológico por parte de la secretaria de protección civil; por esa parte muy bien, pero ¿y los municipios?

Y una vez más No, Rasputín no llama las calamidades ni maldice, solo observa y les dice lo que puede ahora prevenirse.

Bueno, por ahora ahí esta la tarea que para algunos será sin duda penitencia.

Nos vemos en el confesionario