Nuestra vecina la muerte

 

El Confesionario e Rasputín

Por: Francisco Rubén Chávez Osorio

 

www.eltotonacapan.com

 

Vaya días los que están transcurriendo en el territorio veracruzano, el tercero en importancia a nivel nacional por lo que representa y el eco que el genera, de hecho de manera histórica siempre han existido ejemplos de lo que aquí les comento, como en tiempos del arranque de la extinción del Banco de crédito Rural (BANRURAL) en que surgió el Fideicomiso para la Reestructura de la cartera vencida del Banrural y que a la postre se transformaría en el Fideliq- fircaven allá por el año 1991, donde por cierto sobre el tema hay tela de donde cortar…y sí, fue aquí donde arrancó y posteriormente a nivel nacional, así era, Veracruz como un laboratorio en el arranque de muchos proyectos gubernamentales a nivel nacional

 

Sin embargo para el caso del tema sin duda controversial y muy espinoso de la llamada “legalización del aborto” no fue así, pues la entidad es la cuarta en hacerlo, sin embargo el ruido que se genera desde acá tiene un eco a nivel nacional por varias razones: la entidad tiene la figura de un gobernador también emanado del partido morena, mismo que enarboló e hizo que López obrador ocupara la silla presidencial; y que por cierto ha venido y sin duda vendrá en muchas ocasiones a dar palmadas o espaldarazos al gobernador del estado.

 

¿Por qué? Esa es la pregunta, la respuesta puede tener diferentes aristas y ángulos de interpretación.

 

Pero ¿cómo está la casa?

 

Veracruz más allá de las estadísticas y “numeralias” en temas de inseguridad, asesinatos, en donde un día desaparece una persona y al otro también, hablar de desapariciones es sinónimo casi inmediato de muerte…

 

Decenas, cientos de mujeres que buscan afanosas al menos los restos de sus seres queridos, la mayoría de ellos hijas e hijos que según las historias se trataría de jóvenes inocentes victimas de la delincuencia que han superado y/o permeado incluso en muchos casos corporaciones de seguridad, en los que de poco o nada han servido las suplicas, llantos y lamentos de tantas madres que sufren con el corazón roto y el alma desgarrada por la ausencia de sus seres queridos.

 

Hogares vestidos de luto a lo largo y ancho de la entidad porque algún miembro de las familias ha desaparecido y no precisamente por estar metido en cuestiones de índole dudoso o relaciones con personas sospechosas, muchas veces su único pecado fue generar riqueza a base del esfuerzo y lo que implica ser un emprendedor, en otros casos ser una joven bonita, y así cientos de historias que se diluyen en el tiempo

 

Una realidad que al inicio espantaba hasta que se perdió la capacidad del asombro y noticia cotidiana, hasta parecer solo números, uno más entre cientos o miles…y no pasa nada

 

A esto le sumamos la característica del ser humano actual egocéntrico e indolente, soberbio en donde “el fin justifica los medios” y no importa como llegar “arriba” a costa de lo que sea, no importa si en el camino pisas, atropellas o desapareces a alguien del camino…

 

Y el ciudadano de a pie, confundido entre hacer lo que se debe y toparse con una serie de figuras de autoridad a las cuales se les ha visto muchas veces rebasadas o recibir la indicación de rendirse por instrucción ante los maleantes porque “también son seres humanos” no importando que estos no tengan la más mínima consideración ante un ser inocente e indefenso a la hora de cometer sus fechorías

 

Por otra parte, la procuración de justicia también limitada en recursos y formas…luego entonces ¿Qué sigue?

 

Y en nuestra limitada cultura como sociedad, la gran mayoría carente de información y formación en temas medulares como la educación, y por supuesto temas de salud, etc.

 

La invasión de una oleada de ideologías y aberrantes deformaciones a través de música como el género llamado reggaetón que hace las veces de una oda a la sexualización de la manera mas vil y profana, la irrupción en películas y hasta caricaturas de contenidos sexuales que están al alcance de todos incluidos por supuesto infantes, se pueden escuchar por todas partes: en autobuses de servicio urbano, los negocios por todas partes a plena calle, etc.

 

Se ha generado una sociedad enferma desequilibrada nos guste o no, en donde hombres y mujeres, todos por igual podemos caer en esas corrientes que te jalan y te pueden ahogar como tal.

 

Hoy se ha “legalizado el aborto” en el estado bajo el argumento o en casos que tengan como motivo ser producto de una violación, entre otros; y a ojos del humano como tal parece algo “justo”, se ofrece muy atractivo, pero más allá de todo lo que resulta aparente volvemos al tema esencial, es decir ¿porque se generan estos embarazos “no deseados”?

 

¿Debemos seguir actuando solo de manera reaccionaria más que preventiva?, es decir ¿este es el único y mejor camino para enfrentar este tipo de casos que ocurren en lugar de exigir y hacer que se cumplan las leyes, las actividades de seguridad pública e impartición de justicia?

 

¿De verdad es lo único y mejor que se les puede ocurrir a los diputados?

 

O ¿acaso hay alguna instrucción de orden superior a ellos en donde resulta más importante dar prioridad a este asunto y tratado solo así, en lugar de atacar el problema de raíz?

 

Pueden surgir muchos casos de abortos por doquier que bajo argucias se practiquen como se dijo en alguna ocasión “en cuba se practicaban abortos como deporte”, porque existiendo una ley, ya todo puede ser posible.

 

Por cierto ¿Cuál era el terrible miedo de que pudieran entrar religiosos a manifestar su inconformidad al recinto legislativo que fue necesario cercar con granaderos el lugar, pero a la vez tan sospechoso que esas mismas autoridades justo frente a palacio de gobierno no pudieron advertir la llegada de grupo de mujeres plenamente visibles con pañoletas verdes que se reunieron para “festejar el aborto legal” y hacer actos vandálicos en la catedral?

 

El caso es que la muerte hace tiempo campea en el estado de Veracruz un día y el otro también, que ya ni es noticia, y en caso de pretenderlo no causa ya ni asombro ni espanto.

 

Hasta aquí mi entrega estimados amigos

 

Nos vemos en el confesionario