Con De la Espriella en Colombia, Trump gana un nuevo aliado en Latinoamérica
Donald Trump está a punto de ganar un nuevo aliado en Latinoamérica en su renovada lucha contra las mafias del narcotráfico en la región. Si se confirman los resultados, Abelardo de la Espriella, un admirador del mandatario estadounidense, será el presidente de Colombia desde el 7 de agosto. Trump declaró este lunes que espera “con ganas” poder trabajar con el presidente electo colombiano . “¡Felicito a ‘El Tigre’!”, como se conoce a De la Espriella, declaró Trump en su plataforma Truth Social. “Espero con ganas trabajar para construir una relación poderosa entre Colombia y Estados Unidos, que traerá nuevos niveles de grandeza a nuestros dos países”, añadió el mandatario republicano, que respaldó rápidamente a De la Espriella en cuanto surgió en los sondeos.
Trump explicó a la prensa luego en el Despacho Oval que De la Espriella lo llamó para agradecerle su apoyo el domingo tras conocerse los resultados de la segunda vuelta de los comicios. ” Cuando la gente me aprecia, los aprecio. Así de simple. Me dijo cosas lindas acerca de mí y acerca del trabajo que hemos hecho en Estados Unidos”, comentó. Washington “espera impulsar la cooperación en materia de seguridad regional, poner fin a la inmigración ilegal hacia Estados Unidos y fortalecer nuestros lazos económicos”, indicó el domingo el secretario de Estado, Marco Rubio , poco después de anunciarse provisionalmente el triunfo del abogado conservador de 47 años.
Más aliados latinoamericanos Colombia, principal productor mundial de cocaína, vuelve a ser gobernada por un aliado de Estados Unidos en un momento en que Trump intensifica la persecución contra las mafias en la región. Con Petro,
las relaciones con Washington se tensaron y Colombia fue marginada de la alianza anticrimen
“Escudo de las Américas”, integrada por países americanos y liderada por Trump. “Podemos observar una tendencia regional
hacia gobiernos que buscan una relación más cercana con Washington. No necesariamente es un fenómeno exclusivamente ideológico, sino también geopolítico”, señaló Gerardo Herrera, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana, en un comunicado. Esta tendencia ya se observa en distintos países de Latinoamérica y
podría fortalecerse conforme avancen los procesos electorales pendientes en la región. En el último año,
Bolivia, Chile y Honduras han elegido a gobiernos de derecha, más afines a Washington que las anteriores administraciones de izquierda. En Costa Rica, los votantes eligieron dar continuidad al proyecto de gobierno de derecha. Ante este escenario, el académico consideró que la evolución política latinoamericana durante los próximos años estará marcada por la interacción entre tres grandes temas:
seguridad, crecimiento económico y relación con Estados Unidos.
“Los votantes latinoamericanos suelen responder más a resultados concretos que a definiciones ideológicas. Por eso, la seguridad, la economía y la capacidad de los gobiernos para resolver problemas cotidianos seguirán siendo factores determinantes en futuras elecciones”, dijo el académico de la Ibero.
Plan Colombia II
De la Espriella, ciudadano colombiano y estadounidense que se identifica como “republicano”,
busca incorporar al país al Escudo de las Américas, y prometió
combatir duramente al narcotráfico con la
erradicación de narcocultivos con herbicidas y la
presencia de
bases militares estadounidenses en territorio colombiano. El virtual presidente electo de Colombia ha manifestado sin ambages que está dispuesto a
bombardear a las bases de los grupos guerrilleros aún en rebeldía, y de los narcos, con el apoyo de las fuerzas armadas estadounidenses, como ya sucede en el vecino Ecuador.
Bautizó su iniciativa como “Plan Colombia II”, en referencia a la millonaria cooperación de Washington con Bogotá a principios de siglo que acorraló a las guerrillas. “No habrá zonas vedadas para el Estado, no habrá criminales impunes e intocables. No habrá organizaciones por encima de la Constitución y la ley”, les advirtió el domingo en su primer discurso como mandatario electo. Inspirado en los mandatarios de El Salvador, Nayib Bukele, y Ecuador, Daniel Noboa, quiere construir diez megacárceles para encerrar a criminales “a diez pisos bajo tierra”, donde se alimentarán con “pan y agua”, prometió. Ese tipo de prisiones de máxima vigilancia han generado alertas por parte de organizaciones por posibles violaciones a los derechos humanos. Los adversarios de De la Espriella ven tintes autoritarios en su discurso y expertos advierten de una posible escalada de la violencia derivada de esta estrategia. El presidente electo también propone flexibilizar el porte de armas para civiles. “Las personas que demuestren la idoneidad física y psicológica para portar un arma, en la era de El Tigre tendrán un arma”, afirmó durante la campaña.
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