La presencia del ICE en el Mundial 2026 opaca la fiesta del futbol para los migrantes en Estados Unidos

Con el silbatazo inicial del Mundial 2026 a solo unas horas, defensores de los derechos de los inmigrantes en las 11 ciudades anfitrionas en Estados Unidos se movilizan para proteger a los fanáticos y residentes de las actividades de aplicación de la ley de la inmigración durante la justa deportiva. El papel que el Servicio de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE), un brazo del Departamento de Seguridad Nacional, podría desempeñar en el torneo causa dudas y miedo desde que la agencia anunció en febrero que planeaba desempeñar un “rol clave” en la seguridad de la Copa del Mundo.


A horas de que ruede el balón en Estados Unidos, la política migratoria de Donald Trump obtuvo una importante victoria: el Congreso aprobó un proyecto de ley de 70,000 millones de dólares para financiarla para el resto de su mandato. El proyecto prevé cerca de 38,000 millones de dólares para el ICE. Estos fondos se suman a los casi 140,000 millones de dólares ya aprobados el año pasado por el Congreso, de mayoría republicana, destinados a la lucha contra la inmigración. Los legisladores demócratas presentaron tres proyectos de ley en marzo destinados a limitar la aplicación de la inmigración en la Copa del Mundo por preocupaciones de seguridad para asistentes y viajeros. Sin embargo, ninguno pasó en el Congreso.

Protestas en las ciudades sede La perspectiva de una
presencia de ICE en la Copa del Mundo ha galvanizado a algunos trabajadores en las sedes del mundial. El 29 de mayo, el sindicato que representa a 2,000 trabajadores de la hospitalidad en el estadio SoFi de Los Ángeles, primera sede y estadio que abrirán el torneo en ese país, rompió
las negociaciones con los operadores del inmueble sobre un contrato para mejorar las condiciones de trabajo y mantener a ICE fuera de los terrenos del lugar.
Los trabajadores sindicales de SoFi Stadium, donde se celebrarán ocho partidos, dijeron que votarían para formalizar una huelga; sin embargo, ambas partes
anunciaron este martes un acuerdo tentativo para poner fin al conflicto laboral. El pacto les otorgaría la posibilidad de abandonar su puesto de trabajo en caso de
verse amenazados por la presencia de agentes del servicio migratorio ICE. En Dallas, el grupo de derechos civiles El Movimiento DFW ha entregado cientos de kits de silbatos —
incluida información sobre cómo obtener una consulta gratuita con un abogado de inmigración — en iglesias, negocios y complejos de apartamentos en caso de que los agentes del
ICE comiencen a detener a personas cerca de los partidos.

Docenas de organizaciones sin fines de lucro, líderes religiosos y sindicatos se unieron a la campaña nacional “No ICE in the Cup” a principios de este mes, que organiza fiestas sin ICE para ver los juegos y torneos de fútbol juvenil en todas las ciudades anfitrionas. Working Washington, una de las organizaciones, será coanfitriona de una fiesta de lanzamiento en Seattle el 11 de junio. Otro grupo involucrado en la campaña es West Philadelphia Corridor Collaborative, una de las asociaciones comerciales más grandes de la ciudad, lanzó una campaña de sondeo para recopilar firmas de empresas, principalmente, restaurantes, bares y establecimientos de vida nocturna , comprometiéndose a que servirían como espacios seguros para los inmigrantes y proporcionarían recursos críticos sobre la aplicación del ICE. En Miami, la ciudad que lidera el país en arrestos por inmigración, los defensores están aprovechando una red de respuesta rápida que, según los activistas, ha sido especialmente activa durante el último año, a medida que la policía local aumentó la colaboración con ICE. Antes de la Copa del Mundo, los activistas instaron a las comunidades inmigrantes a informar de posibles actividades de ICE a una línea directa operada por la Alianza de Respuesta Rápida de Florida para la Seguridad y el Empoderamiento de los Inmigrantes, una cohorte de grupos de derechos de los inmigrantes. La alianza también cuenta con un equipo de observadores legales que están capacitados para documentar la presencia de ICE.

Temor para los migrantes

De los 104 partidos de la Copa del Mundo, 78 se disputarán en Estados Unidos, país coorganizador del torneo —previsto del 11 de junio al 19 de julio— junto con Canadá y México. La posibilidad de que ICE intensifique su actividad aprovechando los partidos en territorio estadounidense ha despertado inquietudes en el corazón de la comunidad hispana de Estados Unidos, que representa el 20% de la población nacional y se concentra principalmente en California, Texas y Florida. Su presencia es especialmente significativa en grandes ciudades como Miami, Los Ángeles, Dallas y Nueva York, todas sedes del Mundial. Algunas organizaciones defensoras de derechos humanos temen que ICE ponga en el punto de mira a los turistas extranjeros que se encuentren en las inmediaciones de los estadios o en las numerosas Fan zones o zonas para fanáticos, donde se congregarán miles de seguidores. Más de 120 organizaciones de derechos civiles de Estados Unidos -entre ellas la influyente Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU)- emitieron en abril una “advertencia de viaje” en la que alertan sobre el “riesgo de sufrir graves violaciones de derechos” para los aficionados, jugadores , periodistas y demás visitantes. Según los firmantes, “las personas que viajen a Estados Unidos podrían correr el riesgo de que se les niegue la entrada, de ser detenidas, encarceladas y/o deportadas; de ser objeto de perfilamientos raciales o recibir un “trato cruel, inhumano o degradante” -e incluso de morir- mientras se encuentren bajo la detención o custodia del ICE”. El ICE, una de las muchas agencias que conforman el Departamento de Seguridad Nacional, participa desde hace tiempo en los dispositivos de seguridad de los grandes eventos deportivos, como el Super Bowl.

]]>

Te recomendamos